historia

El nombre de Maní proviene de un vocablo indígena de los Tutul Xiu, tribu procedente de los Mayas de Centroamérica que significa “está hecho”. El primer asentamiento fue fundado por sacerdotes Jesuitas en el siglo XVII, exactamente en 1685 cuando sus pobladores le dieron el nombre de "San Luis de Gonzaga de Casimena", del cual hoy se conocen unas viejas paredes con el nombre de "Ruinas de Pueblo Viejo", ubicado cerca al actual Centro Poblado de Santa Helena del Cúsiva, caserío fundado en 1879 y que gracias a su auge comercial por el río Meta alcanzó​ a convertirse en municipio del Departamento de Boyacá, en el año de 1890, del cual hacían parte los caseríos de Guafal Pintado, Chavinave y Maní, este último, fue fundado aproximadamente en 1879 por descendientes del asentamiento de San Luís de Gonzaga de Casimena, nace a la vida político administrativa el 16 de mayo de 1905, a partir de 1936 ya empieza a figurar como municipio, en el Archivo Departamental de Boyacá.

En diciembre de 1950, en plena época de la violencia bipartidista Maní fue destruido, quemado completamente, sin embargo, gracias al valor civil de sus pobladores sobrevivientes, hacia finales de 1953 el pueblo es reconstruido y resurge el nuevo Maní, con sus grandes y productivos hatos agrícolas y ganaderos, inigualables recursos naturales para el turismo y sobre todo con numerosas familias de arraigadas costumbres, nobles y trabajadoras, que fundaron el asentamiento urbano con unos quince ranchos de palma y bahareque, lo que hoy se conoce como la carrera segunda.

Durante la década de los 50 los administradores locales fueron ciudadanos nacidos en la región, quienes a través de bazares y reinados abrieron las principales vías del municipio, construyeron la cárcel, la primera escuela, el hospital y la iglesia. En 1974, Maní fue erigido como municipio de la Intendencia del Casanare, según Decreto 870. A partir de 1990, Maní se proyecta un municipio con acelerado desarrollo urbanístico y notable cambio de las tradiciones por cuenta de la prestación de servicios como la telefonía y la energía eléctrica permanente y la llegada de la industria petrolera para labores de exploración y explotación, así como las actividades de cultivo y cosecha de palma de aceite.